Interpretación judicial vs jurada

A menudo, los clientes llegan a la oficina sin saber exactamente cuál es la diferencia entre un traductor y un intérprete. La mayoría piensa que el término «traductor» engloba el conjunto y lo utiliza para referirse a la persona que traduce de un idioma a otro, independientemente de si el canal es oral o escrito.

Afortunadamente, en los últimos años la profesión ha ido ganando terreno. Cada vez son más los ciudadanos que saben distinguir entre el traductor, es decir, el encargado de traducir los documentos escritos, y el intérprete, que transmite los mensajes orales de un idioma a otro.

No obstante, el desconocimiento persiste cuando se trata de distinguir entre las distintas categorías de la traducción y de la interpretación. Al tener menor demanda, la interpretación suele generar mayor confusión.

Muchos clientes contratan servicios de interpretación sin saber qué tipo de servicio concreto necesitan.

Las categorías más polémicas son, sin duda, la «interpretación judicial» y la «interpretación jurada». Estos términos, que presentan similitudes entre sí y pueden dar lugar a confusiones por su nombre, son en realidad modalidades de interpretación independientes. En este artículo, te explicamos cuáles son sus principales diferencias.

¿En qué consiste la interpretación judicial?

La interpretación judicial es, como su propio nombre indica, aquella que se desarrolla en un juicio. En ella, el intérprete actúa como mediador entre el juez y el acusado. En este caso, se encarga de garantizar que la comunicación sea efectiva para ambas partes, independientemente del idioma que cada una hable.

Este tipo de interpretación exige un alto nivel de competencia lingüística por parte del intérprete, ya que se le exigen conocimientos muy variados, según el tipo de caso, y un profundo conocimiento de la rama del derecho. El intérprete se enfrenta a situaciones de un elevado nivel de estrés.Además, se ve obligado a actuar de manera profesional e imparcial en todo momento.

En la actualidad, la administración de justicia correspondiente asignan a los interpretes judiciales. En caso de que el acusado no tenga derecho a beneficiarse del servicio gratuito, este debe contratar a un intérprete por su cuenta.

A diferencia de la interpretación jurada, para desempeñar esta profesión, no es necesario contar con el reconocimiento de “traductor-intérprete jurado” otorgado por el Ministerio de Asuntos Exteriores.

¿En qué consiste la interpretación jurada?

Solo un “traductor-intérprete jurado” nombrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores puede realizar la interpretación jurada. Suele desarrollarse en diferentes entornos, para otorgar oficialidad al acto, siendo los más frecuentes las notarías o los registros para formalizar matrimonios.

Aunque también puede darse el caso de que un intérprete jurado interprete en un juicio. De ahí la confusión de términos aunque no es lo más común.

Interpretación judicial

CBLingua, intérpretes de confianza

Ya conoces las diferencias entre interpretación jurada y judicial. Gracias a ello te habrás dado cuenta de que, en ambos casos, la actuación del intérprete es crucial. Además, de ella depende el éxito del acto jurídico. Tanto si es para la celebración de un matrimonio con una persona extranjera como si se trata de un juicio por algún asunto conflictivo, es importante que contrates los servicios de un intérprete de confianza. Sabemos que este tipo de procedimientos es bastante engorroso y supone numerosos quebraderos de cabeza. Por ello, recomendamos ahórrarte más problemas y recurre a los servicios de un profesional. En info@cblingua.com podemos ayudarte.