Un poco de historia de CBLingua

Dicen que los comienzos son muy duros. Yo, en cambio, recuerdo el de CBLingua como uno de los más bonitos y entrañables que he vivido a nivel personal y profesional. Apenas terminaba mis estudios en la Universidad de Granada, en la Facultad de Traductores e Intérpretes cuando ya tuve la fortuna de encontrar mi primer trabajo en el Aeropuerto de la Base Naval de Rota como azafata de tierra. Es allí, donde me surgió la idea de emprender y crear mi propia empresa de Traducción jurada: CBLingua, a las que sus siglas responden a las iniciales de mi nombre Carolina Balsa y Lingua.

Historia de CBLingua: inicios

En mis inicios, los recursos de CBLingua eran los indispensables y suficientes, no se necesitaba más para poder arrancar: un ordenador estupendo, un teléfono e Internet. El sitio que había elegido para ubicar la primera oficina de CBLingua era una habitación que me cedieron mis padres, mis mejores fans, los más incondicionales, esos que te siguen hasta el fin del mundo si tú se lo pides sin esperar nada a cambio. Todavía recuerdo esos primeros días, cuando ellos ya sabían que CBLingua se convertiría en una gran Empresa de Traducción. Sin duda, hoy casi veinte años más tardes puedo decir que esa fue la mejor de mis motivaciones y, la que me ha conducido hasta aquí “ellos han sido mi fuente de inspiración y mi modelo a seguir”.

Hoy en día CBLingua representa mucho más que una Empresa de traducción, ya que la repercusión de nuestro trabajo puede ser esencial para el funcionamiento de muchas compañías. “Las palabras compromiso y dedicación han sido nuestras máximas desde los inicios”.

Después de más de diecisiete años de trayectoria profesional, en el día de hoy todavía me sigo sorprendiendo como el primer día. Es increíble “la cantidad de buena gente que ha pasado y marcado la historia de CBLingua”.  ¡GRACIAS! a todos los  por haber formado parte de la vida de CBLingua en algún momento. A nuestros queridos becarios, algunos de los cuales incluso se han permitido el lujo de robarnos el corazón y, sobre todo, a ese gran equipo profesional humano de todas nuestras oficinas que cada día deja la piel con el trabajo. Encabezado por Laura Balsa Cirrito, mi hermana, GRACIAS de corazón. Ese es, sin duda, el mejor de nuestros tesoros y la clave del éxito para convertirnos en la gran empresa que somos hoy.

 

Carolina Balsa Cirrito
Directora General y Fundadora